La difusión de la innovación es el proceso por el que una idea, práctica o tecnología percibida como nueva se comunica a lo largo del tiempo entre los miembros de un sistema social y termina siendo adoptada o rechazada por ellos.

Cómo se propaga una novedad en un sistema social

El concepto designa el recorrido social de una novedad, desde que aparece hasta que se generaliza o se abandona. Su formulación más influyente se debe al sociólogo Everett M. Rogers, cuya obra Diffusion of Innovations (1962) convirtió la cuestión en un campo de estudio interdisciplinar. La idea central es que la utilidad objetiva de una innovación no basta para explicar su expansión: importa quién la conoce, por qué canales, en qué momento y dentro de qué comunidad.

Conviene distinguir la difusión, que describe lo que ocurre en el conjunto de un sistema social a lo largo del tiempo, de la adopción, que es la decisión de una persona u organización concreta. Buena parte de la teoría consiste en explicar cómo se pasa de lo segundo a lo primero.

Los cuatro elementos de la difusión

Según Rogers, todo proceso de difusión reúne cuatro elementos:

  • La innovación: cualquier idea, práctica u objeto que quien lo adopta percibe como nuevo, lo sea o no objetivamente.
  • Los canales de comunicación: los medios de masas dan a conocer la novedad, pero la comunicación interpersonal pesa más a la hora de decidir.
  • El tiempo: interviene en la decisión de cada adoptante, en la rapidez con que adopta y en el ritmo de adopción de todo el sistema.
  • El sistema social: el conjunto de unidades relacionadas, con sus normas y su estructura de contactos, que condiciona la difusión.

El proceso de decisión y los atributos de la innovación

A escala individual, Rogers describe cinco etapas: conocimiento, persuasión, decisión, implementación y confirmación. El ritmo de adopción depende, además, de cómo perciben la novedad los adoptantes potenciales, según cinco atributos: la ventaja relativa frente a lo existente, la compatibilidad con sus valores y prácticas, la complejidad percibida, la posibilidad de probarla (trialability) y la observabilidad de sus resultados.

La curva en S y las categorías de adoptantes

Si se representa el número acumulado de adoptantes a lo largo del tiempo, la mayoría de las innovaciones dibuja una curva en forma de S: arranque lento, aceleración y saturación. Rogers clasifica a los adoptantes según el momento en que adoptan respecto a la media del sistema, tomando como referencia la distribución normal y la desviación estándar: innovadores (2,5 %), adoptantes tempranos (13,5 %), mayoría temprana (34 %), mayoría tardía (34 %) y rezagados (16 %). Se trata de una tipología ideal, útil para analizar y comunicar, no de una ley que todos los casos cumplan.

Evolución del concepto

El estudio de la difusión se cimenta en varias disciplinas que durante décadas trabajaron por separado y que Rogers reunió después en una síntesis común.

Raíces: imitación y estudios rurales

La idea de que las novedades se propagan por imitación es anterior a Rogers. El sociólogo francés Gabriel Tarde la desarrolló en Les lois de l’imitation (1890) y se le atribuye haber anticipado la curva en S. La investigación empírica moderna arranca con Bryce Ryan y Neal Gross, que estudiaron cómo los agricultores de Iowa adoptaron el maíz híbrido (The Diffusion of Hybrid Seed Corn in Two Iowa Communities, 1943) y abrieron la tradición de la sociología rural.

Geografía y economía de la difusión

En los años cincuenta, la geografía humana y la economía aportaron enfoques propios. El geógrafo sueco Torsten Hägerstrand concibió la difusión como un proceso espacial, en el que la proximidad y los contactos personales hacen que las novedades avancen en oleadas desde un foco inicial.1 En economía, Zvi Griliches (Hybrid Corn: An Exploration in the Economics of Technological Change, 1957) y Edwin Mansfield (Technical Change and the Rate of Imitation, 1961) trataron la difusión como una decisión de inversión: la rapidez de adopción depende de la rentabilidad esperada y de los costes de adoptar, y la curva en S se modela con funciones logísticas.

La síntesis de Rogers y su expansión interdisciplinar

Rogers integró estas líneas en Diffusion of Innovations (1962), apoyándose en centenares de estudios de antropología, sociología, educación, medicina y comunicación. La obra se amplió y se reeditó en 1983, 1995 y 2003, hasta incorporar la expansión de Internet.2 Mientras tanto, el marco se trasladó a campos nuevos, como la medicina, la ciencia política o el marketing, según ilustran los casos que se recogen más abajo.

Redes, umbrales y masa crítica

Desde los años setenta, el interés se desplazó de las características de los adoptantes a la estructura de sus relaciones. Los modelos de umbral, como el de Mark Granovetter (Threshold Models of Collective Behavior, 1978), suponen que cada persona adopta cuando una proporción suficiente de su entorno ya lo ha hecho, lo que da lugar a la idea de masa crítica: el punto a partir del cual la difusión se sostiene por sí sola. Resulta especialmente decisiva en bienes cuyo valor crece con el número de usuarios, como las redes de comunicación (ley de Metcalfe). Thomas Valente sistematizó estos enfoques en Network Models of the Diffusion of Innovations (1995), distinguiendo los modelos basados en los vínculos directos de cada individuo de los basados en su posición dentro de la red. El análisis de redes permite así identificar líderes de opinión y puentes entre grupos.

Debates y críticas

La teoría clásica ha recibido críticas que Rogers recogió en parte en la quinta edición, con capítulos dedicados a las contribuciones y críticas de la investigación y a las consecuencias de las innovaciones:

  • Sesgo a favor de la innovación: se tendió a dar por buena toda novedad y a interpretar el rechazo como ignorancia o resistencia, cuando puede ser una decisión razonable.
  • Responsabilidad individual frente a estructura: atribuir el retraso en adoptar a rasgos personales oculta las restricciones de recursos, acceso y posición social, lo que ayuda a explicar por qué la difusión puede ampliar las desigualdades, como muestra la brecha digital.
  • Un proceso menos lineal de lo supuesto: los usuarios reinventan las innovaciones y a veces las abandonan, de modo que la adopción no es necesariamente un punto de llegada.
  • Difundir no es implementar: la revisión sistemática de Greenhalgh y sus colegas (Diffusion of Innovations in Service Organizations: Systematic Review and Recommendations, 2004) distingue la difusión espontánea, la diseminación planificada y la implementación efectiva en las organizaciones, y subraya el peso del contexto organizativo.

Ejemplos y casos

Los siguientes ámbitos muestran cómo el marco de la difusión se aplica a casos concretos y verificables.

El estudio de Ryan y Gross (1943) siguió la adopción del maíz híbrido entre agricultores de dos comunidades de Iowa. La semilla tardó más de una década en generalizarse y la adopción acumulada trazó una curva en S. Los vendedores fueron la principal fuente de conocimiento inicial, pero la decisión de adoptar estuvo más influida por los vecinos, lo que mostró el peso de la comunicación interpersonal.

Coleman, Katz y Menzel (Medical Innovation: A Diffusion Study, 1966) analizaron cómo los médicos de cuatro ciudades de Illinois adoptaron un nuevo antibiótico. Comprobaron que los médicos más integrados en las redes profesionales lo adoptaban antes, lo que situó las redes en el centro del análisis de la difusión.

El modelo de Frank Bass (A New Product Growth Model for Consumer Durables, 1969) formalizó la difusión de bienes de consumo duraderos distinguiendo dos tipos de compradores: los innovadores, que deciden por su cuenta, y los imitadores, que se dejan influir por quienes ya han comprado. Se ha utilizado para prever la demanda de nuevos productos y encaja con el ciclo de vida del producto.

Jack Walker (The Diffusion of Innovations among the American States, 1969) aplicó el marco a la ciencia política: estudió por qué unos estados de Estados Unidos adoptaban antes que otros nuevos programas públicos y observó que tendían a seguir a los pioneros de su región. Más tarde, Berry y Berry (State Lottery Adoptions as Policy Innovations: An Event History Analysis, 1990) combinaron los factores internos de cada estado con la influencia de los vecinos para explicar la adopción de loterías estatales.

Recursos adicionales

Bibliografía recomendada

Más información

  1. Hägerstrand presentó este enfoque en su tesis en sueco, Innovationsförloppet ur korologisk synpunkt (1953); la versión inglesa, Innovation Diffusion as a Spatial Process, se publicó en 1967.
  2. Rogers y F. Floyd Shoemaker publicaron en 1971 Communication of Innovations, versión ampliada del libro original; su traducción al español apareció en 1974 como La comunicación de innovaciones: un enfoque transcultural.