Un modelo de negocio en  que las interacciones —ya sean comerciales, sociales o de intercambio de información— están mediadas por una infraestructura digital (la plataforma).

Descripción

En lugar de que una empresa fabrique un producto y lo venda directamente al público, la plataforma actúa como un intermediario tecnológico que conecta a dos o más grupos de usuarios (por ejemplo, compradores y vendedores).

Componentes

Para entender cómo funciona, podemos desglosarla en tres pilares:

La plataforma

Es la dueña del software y de los algoritmos. No suele poseer los activos físicos, sino que gestiona la conexión.

Prestadoras/productores

Personas o empresas que ofrecen el servicio o producto (conductores, anfitriones, vendedores).

Usuarios/consumidores

Quienes demandan el servicio.

Principales características

El efecto de red

Es el corazón de este modelo. Significa que el valor de la plataforma aumenta a medida que más la usan personas. Si soy la única usuaria en una app de citas, la app no vale nada; si hay millones, las posibilidades de éxito (y el valor del servicio) se disparan.

Desintermediación y reintermediación

Se eliminan los intermediarios tradicionales (como las agencias de viajes físicas) para sustituirlos por un solo intermediario digital masivo que centraliza todo el mercado.

Basada en datos y algoritmos

Las plataformas utilizan el rastro digital de sus usuarios para personalizar ofertas, fijar precios dinámicos y generar sistemas de reputación (las famosas «estrellas» o reseñas).

Tipos

De intercambio o marketplace

Conectan oferta y demanda de bienes.

Ejemplos:

  • Amazon
  • Mercado Libre
  • eBay

De servicios (gig economy)

Conectan tareas específicas con trabajadores.

Ejemplos:

  • Uber
  • Rappi
  • Upwork

Sociales o de contenidos

Se centran en el intercambio de información y atención.

Ejemplos:

  • TikTok
  • Instagram
  • YouTube

De software/ecosistema

Infraestructura para que otros desarrollen.

Ejemplos:

  • iOS (App Store)
  • Android

Ejemplos

Airbnb es el ejemplo clásico de lo que llamamos una plataforma de intercambio de activos (o marketplace de servicios de alojamiento).

A diferencia de una cadena hotelera tradicional, Airbnb no posee ni una sola de las habitaciones que alquila; lo que posee es la confianza y la infraestructura técnica que conecta a las partes.

Efecto de red (network effects)

En Airbnb, el valor es exponencial.

  • Lado de la oferta: Cuantos más anfitriones hay en una ciudad, más atractivo es para los viajeros usar la app porque hay más variedad y mejores precios.

  • Lado de la demanda: Cuantos más viajeros usan la app, más incentivos tienen los propietarios para publicar su ahí su alojamiento en lugar de usar otros métodos.

  • Resultado: Se crea un círculo virtuoso que hace muy difícil que aparezca un competidor nuevo desde cero.

Gestión mediante algoritmos y datos

Airbnb no tiene gerentes supervisando cada reserva, tiene algoritmos.

  • Precios dinámicos: La plataforma sugiere a los anfitriones a qué precio alquilar según la demanda, eventos locales o el clima.

  • Posicionamiento: El algoritmo decide quién aparece primero en la búsqueda, basándose en la velocidad de respuesta del anfitrión, la calidad de las fotos y las reseñas previas.

El sistema de reputación

En una economía de plataforma, la confianza se digitaliza.

Airbnb soluciona el miedo de «meter a un extraño en mi casa» o «ir a una casa que no existe» mediante el sistema de reseñas cruzadas. Este sistema de puntuación sustituye a las regulaciones hoteleras tradicionales. La reputación acumulada se convierte en un activo valioso para el anfitrión que no quiere perder su estatus de «superhost».

Estructura de costos y escalabilidad

Esta es la magia financiera del modelo:

  • Costos marginales bajos: Para la cadena hotelera Hilton, añadir 100 habitaciones nuevas requiere comprar terreno y construir. Para Airbnb, añadir 100 habitaciones nuevas le cuesta prácticamente cero en infraestructura física; solo requiere que 100 personas suban fotos a la web.

  • Activos de terceros: La plataforma externaliza el mantenimiento, la limpieza y el riesgo de la propiedad a los anfitriones.

Impacto: El «efecto Airbnb»

Como toda plataforma disruptiva, su implementación tiene efectos secundarios que generan debate.

  1. Gentrificación: Al ser más rentable el alquiler vacacional que el residencial, los precios de vivienda para los locales suben.

  2. Reintermediación: Antes podíamos encontrar un hostal por nuestra cuenta; ahora, en muchas ciudades, si no estás en la plataforma, «no existes» para el mercado turístico.

  3. Arbitraje regulatorio: Airbnb creció operando en un vacío legal, ya que las leyes de turismo estaban hechas para hoteles, no para particulares que alquilaban una habitación extra en su propia casa.

Plataforma digital y móvil de car sharing.

Cabify fue fundada en 2011 por el emprendedor español Juan de Antonio.

Domestika es un ejemplo de economía de plataforma bajo un modelo de marketplace educativo (EdTech). Funciona como una plataforma que conecta a personas expertas (creadores) con alumnos.

Es una empresa de origen español, actualmente con sede central en Estados Unidos, que ofrece cursos breves en línea sobre un amplio abanico de especialidades creativas, como técnicas de dibujo y pintura, manualidades variadas, marketing digital o IA generativa, entre muchas otras.

Modelo de marketplace de contenidos

Domestika opera como un mercado bilateral. Su valor no reside solo en el contenido, sino en la intermediación.

  • Lado de la oferta: Profesionales destacados de las industrias creativas (ilustración, diseño, marketing, etc.) que crean y «venden» su conocimiento.

  • Lado de la demanda: Estudiantes que buscan formación especializada, práctica y asequible.

  • La plataforma: Se encarga de la producción de alta calidad, el alojamiento de los videos, el procesamiento de pagos y la infraestructura de la comunidad.

Fuentes de ingresos (revenue streams)

Domestika emplea un modelo híbrido muy eficiente:

  • Venta transaccional: Los usuarios pagan por cada curso de forma individual (modelo a la carta).

  • Modelo de suscripción (Domestika Plus): Un modelo de economía de membresía donde los usuarios pagan una cuota mensual o anual a cambio de créditos para cursos, contenido exclusivo y certificados.

  • Venta de servicios a empresas: Paquetes de formación para equipos corporativos (B2B).

Curaduría y producción

A diferencia de otras plataformas como Udemy (donde cualquiera puede subir un curso con cualquier calidad), Domestika utiliza un modelo de curaduría.

  • Ellos seleccionan a los profesores.

  • En muchos casos, producen los videos en sus propios estudios para asegurar una estética y calidad uniformes. Esto refuerza su identidad de marca y aumenta el valor de la plataforma frente a la competencia.

Comunidad y feedback social

El componente de «plataforma» se potencia con la comunidad.

  • Proyectos: Los alumnos suben sus trabajos y reciben feedback tanto del profesor como de otros alumnos.

  • Foros y perfiles: Funciona casi como una red social de creativos, lo que genera engagement y retención de usuarios.

Escalabilidad tecnológica

Como toda plataforma digital, su coste marginal es muy bajo: una vez que un curso está producido y subido, venderlo a 100 personas o a 100.000 cuesta prácticamente lo mismo, lo que permite un crecimiento exponencial y ofertas constantes (precios muy bajos con alto volumen de ventas).

Guardian Home Exchange es un caso de economía de plataforma (y más específicamente de economía colaborativa o sharing economy) porque su valor no reside en los activos físicos, sino en la red de contactos y la tecnología de emparejamiento (matching) que permite que el intercambio ocurra de manera eficiente, segura y a escala global.

Intermediación digital

La esencia de la economía de plataforma es la existencia de un ecosistema digital que conecta a dos o más grupos de usuarios (oferta y demanda) que se necesitan mutuamente. Guardian Home Exchange no «alquila» sus propias casas, sino que proporciona la infraestructura tecnológica (el buscador, el sistema de mensajería y los perfiles verificados) para que particulares se encuentren y acuerden el intercambio.

Aprovechamiento de activos infrautilizados

Este es un pilar fundamental de la economía colaborativa. La plataforma permite que los propietarios saquen valor de un activo que ya poseen (su vivienda) durante el tiempo que no lo están usando o mientras ellos mismos están de viaje. En lugar de dejar la casa vacía, la «intercambian» para obtener alojamiento gratuito en otro lugar.

Modelo de «prosumidor»

En esta web, las fronteras entre productor y consumidor se desdibujan. Un usuario no es solo un «cliente» que compra un servicio de hotel, sino que es un prosumidor: ofrece su casa (productor) al mismo tiempo que utiliza la de otro (consumidor). La plataforma facilita esta relación horizontal o peer-to-peer (P2P).

Sistemas de confianza y reputación

Como ocurre en plataformas como Airbnb o Uber, la confianza es la moneda de cambio. Guardian Home Exchange basa su funcionamiento en:

  • Perfiles de usuario: Donde se detalla quién es la persona.

  • Testimonios y valoraciones: Como se ve en su página principal, las experiencias de otros miembros sirven para validar la seguridad y calidad del sistema.

  • Filtros de comunidad: Al estar vinculada a una marca como The Guardian atrae a un perfil de usuario con intereses afines, lo que reduce la fricción y aumenta la confianza inicial.

Reducción de costes de transacción

Antes de la existencia de estas plataformas, organizar un intercambio de casa de forma segura con alguien al otro lado del mundo era extremadamente difícil y costoso en términos de tiempo y riesgo. La plataforma estandariza el proceso, ofrece contratos tipo o guías de comportamiento y centraliza miles de opciones en un solo lugar, eliminando intermediarios tradicionales, como las agencias de viajes.

Monetización del acceso, no de la propiedad

La plataforma suele cobrar una cuota de suscripción (acceso a la red) en lugar de una comisión por cada noche de estancia. Esto es típico de ciertos modelos de economía de plataforma donde lo que se vende es la conectividad y la pertenencia a una comunidad verificada, no el servicio final de alojamiento (que es gratuito entre los miembros).

Servicio de alquiler de bicicleta urbana con un modelo de suscripción.

A diferencia de otros servicios de sharing bike, la suscripción a Kleta te da derecho a tener la bicicleta en casa, como si fuera tuya, solo que tienes que devolverla cuando acabe el periodo de contratación.

También hay servicios para empresas.

Kleta es una empresa creada en la ciudad de Barcelona.

Sitio web: Kleta.es »

Recursos en línea

Sinónimos:
sharing economy, platform economy
Categorías: Teoría