Una base de datos distribuida, organizada a partir de bloques de datos que se conectan en una línea temporal mediante metainformaciones.

Descripción

La «cadena de bloques» promete coordinar a desconocidos sin necesidad de un intermediario de confianza. Esta tecnología se ha aplicado a diversos procesos que requieren una trazabilidad de la información; entre esas aplicaciones destaca la criptomoneda Bitcoin.

Historia y enfoque teórico-conceptual

Una blockchain es un registro de transacciones replicado entre muchos nodos, agrupado en bloques encadenados mediante funciones hash criptográficas y actualizado por un protocolo de consenso. Cada bloque contiene la huella del anterior: alterar un dato pasado obliga a recalcular toda la cadena posterior y a convencer a la mayoría de la red.

Sus piezas son anteriores a Bitcoin. Haber y Stornetta propusieron en 1991 sellar documentos digitales en una cadena de hashes;1 Dwork y Naor2 y Adam Back con Hashcash3 desarrollaron la «prueba de trabajo»; Lamport, Shostak y Pease4 habían formalizado el problema de los generales bizantinos, es decir, cómo acordar algo cuando algunos participantes mienten. Como documentan Narayanan y Clark, la aportación de Satoshi Nakamoto en 2008 fue combinar esas piezas con un incentivo económico: quien valida bloques cobra en la propia moneda del sistema.5

El salto conceptual llegó con Ethereum,6 que convirtió la cadena en una máquina de cómputo compartida, capaz de ejecutar contratos inteligentes, idea anticipada por Nick Szabo en 1997.7 Después surgieron las cadenas «permisionadas»8 para empresas y, en 2022, Ethereum abandonó la prueba de trabajo por la prueba de participación.

El núcleo teórico es la sustitución de la confianza institucional por verificación criptográfica y teoría de juegos. Werbach (2018) lo resume como una nueva «arquitectura de la confianza».

Principales críticas

Las objeciones proceden de escuelas distintas y apuntan a niveles diferentes: el técnico, el económico y el político.

El punto de vista de la tecnología

Desde el terreno de la ingeniería de sistemas distribuidos se ha observado que no es posible maximizar a la vez descentralización, seguridad y escalabilidad.9

Críticas provenientes de la economía

Desde la economía monetaria e institucional se ha planteado que la confianza descentralizada es cara, poco escalable e inestable; una base de datos convencional suele bastar, en cambio.10

Además, el consumo eléctrico de la prueba de trabajo es comparable al de países enteros, agregan algunos economistas ambientales.11

Teoría política y derecho

La autoejecución del código choca con la flexibilidad y la responsabilidad del derecho.12

Los estudios críticos de la tecnología van más allá, sugiriendo que la ideología subyacente es heredera del ciberlibertarismo y la desconfianza hacia el Estado.13

La crítica empírica

La descentralización real es menor de lo prometido, porque la minería, la validación y el intercambio tienden a concentrarse en pocos actores. La transición de Ethereum a la prueba de participación respondió en parte a la objeción ambiental, pero no a las demás.

Pragmatismo teórico

El balance académico tiende hoy a un punto intermedio. La cadena de bloques es útil cuando varias partes que desconfían entre sí necesitan un registro común y no aceptan un árbitro central. Fuera de ese caso, sus costes suelen superar a sus beneficios.

Áreas de aplicación

Las finanzas siguen siendo el terreno dominante, pero la investigación aplicada se ha extendido a otras disciplinas.

  • Economía y finanzas: Criptoactivos, stablecoins y finanzas descentralizadas (DeFi), analizadas por Schär en la Reserva Federal de San Luis.14 Los bancos centrales estudian sus técnicas para las monedas digitales de banco central, aunque el BIS desaconseja replicar el modelo de Bitcoin.15
  • Cadenas de suministro y logística: Trazabilidad de alimentos, fármacos y minerales, normalmente con cadenas permisionadas.
  • Derecho y administración pública: Registros de propiedad, identidad digital y notarización. La Unión Europea impulsa la European Blockchain Services Infrastructure (EBSI).
  • Ciencias de la computación: Sistemas distribuidos, criptografía aplicada (pruebas de conocimiento cero) y escalabilidad.
  • Ciencias sociales y gobernanza. Organizaciones autónomas descentralizadas (DAO) como laboratorio de elección colectiva y de diseño institucional.

Iansiti y Lakhani advirtieron en Harvard Business Review que se trata de una tecnología «fundacional», no disruptiva: su adopción será lenta porque exige coordinar a muchos actores a la vez.16

Bibliografía recomendada

Más información

  1. Haber, S. y Stornetta, W. S. (1991). «How to Time-Stamp a Digital Document». Journal of Cryptology, 3(2), 99-111. doi:10.1007/BF00196791
  2. Dwork, C. y Naor, M. (1992). «Pricing via Processing or Combatting Junk Mail». En Advances in Cryptology – CRYPTO ’92, Lecture Notes in Computer Science 740, Springer, 139-147. doi:10.1007/3-540-48071-4_10
  3. Back, A. (1997). Propuesta de Hashcash en la lista cypherpunks; versión formal: «Hashcash – A Denial of Service Counter-Measure» (2002). hashcash.org
  4. Lamport, L., Shostak, R. y Pease, M. (1982). «The Byzantine Generals Problem». ACM Transactions on Programming Languages and Systems, 4(3), 382-401.
  5. Narayanan, A. y Clark, J. (2017). «Bitcoin’s Academic Pedigree». Communications of the ACM, 60(12), 36-45.
  6. Buterin, V. (2014). Ethereum White Paper. ethereum.org
  7. Szabo, N. (1997). «Formalizing and Securing Relationships on Public Networks». First Monday, 2(9).
  8. Las cadenas permisionadas son redes en las que solo participan organizaciones identificadas y autorizadas, como las que permite crear la plataforma de código abierto Hyperledger Fabric. IBM la aportó en 2016 al proyecto Hyperledger de la Linux Foundation, integrado desde 2024 en LF Decentralized Trust. Solo admite participantes identificados, carece de criptomoneda propia y sustituye la prueba de trabajo por un servicio de ordenación, habitualmente basado en el algoritmo Raft. Permite además canales privados entre subgrupos de la red. (Androulaki, E. et al. (2018). «Hyperledger Fabric: A Distributed Operating System for Permissioned Blockchains». Proceedings of the Thirteenth EuroSys Conference, ACM, art. 30. doi:10.1145/3190508.3190538)
  9. Narayanan, A., Bonneau, J., Felten, E., Miller, A. y Goldfeder, S. (2016). Bitcoin and Cryptocurrency Technologies. Princeton University Press.
  10. Bank for International Settlements (2018). «Cryptocurrencies: looking beyond the hype». Annual Economic Report 2018, cap. V. bis.org
  11. De Vries, A. (2018). «Bitcoin’s Growing Energy Problem». Joule, 2(5), 801-805. doi:10.1016/j.joule.2018.04.016
  12. De Filippi, P. y Wright, A. (2018). Blockchain and the Law: The Rule of Code. Harvard University Press.
  13. Golumbia, D. (2016). The Politics of Bitcoin: Software as Right-Wing Extremism. University of Minnesota Press.
  14. Schär, F. (2021). «Decentralized Finance: On Blockchain- and Smart Contract-Based Financial Markets». Federal Reserve Bank of St. Louis Review, 103(2), 153-174.
  15. Bank for International Settlements (2018). «Cryptocurrencies: looking beyond the hype». Annual Economic Report 2018, cap. V. bis.org
  16. Iansiti, M. y Lakhani, K. R. (2017). «The Truth About Blockchain». Harvard Business Review, enero-febrero. hbr.org