Una métrica de marketing y negocios que indica el valor neto de los ingresos que genera un cliente para una empresa durante todo el tiempo que dura su relación comercial.

Descripción

Si el CAC es el valor que una empresa invierte en «adquirir» un cliente, el CLV es el beneficio bruto que ese cliente devuelve a la empresa hasta el momento en que decide dejar de comprar.

Cálculo

Existen varias formas de calcularlo, desde fórmulas simples hasta modelos predictivos complejos. La forma más práctica y utilizada se basa en tres variables clave.

Gasto medio

Cuánto dinero se gasta el cliente en cada compra.

Frecuencia

Cuántas veces al año (o al mes) realiza una compra.

Vida media

Cuántos años suele durar la relación con el cliente antes de que se vaya a la competencia o deje de necesitar el servicio.

Fórmula básica

Relación CLV:CAC

Relación CLV:CAC Significado
Menor a 1:1 El negocio va camino al cierre: cuesta más captar al cliente de lo que él paga.
1:1 El negocio está en el punto de equilibrio, pero no hay beneficio real tras cubrir costes operativos.
3:1 Es un negocio saludable.
5:1 o más Podríamos estar creciendo más rápido. Quizás estemos invirtiendo demasiado poco en captación.

Para que el CLV sea realmente preciso, los analistas suelen añadir dos factores más:

Ejemplos

Imaginemos que tenemos un negocio de suscripción de café en grano.

  • Gasto medio: 20€ por pedido.

  • Frecuencia: 1 vez al mes (12 veces al año).

  • Vida media: El cliente suele quedarse con nosotros una media de 3 años.

Cálculo

Este cliente tiene un valor total de 720€. Si el CAC fuera de 50€, el negocio sería extremadamente rentable.

Sinónimos:
valor del ciclo de vida del cliente, lifetime value