Punto exacto donde los intereses de los compradores (demanda) y los vendedores (oferta) coinciden.

Descripción

El equilibrio de mercado se define como la situación en la que la cantidad demandada por los consumidores es igual a la cantidad ofrecida por las empresas a un precio determinado.

En dicho estado, no hay incentivos para que el precio cambie, a menos que un factor externo (como un cambio en los gustos o en los costos de producción) desplace alguna de las curvas.

Elementos

Precio de equilibrio ()

El precio de equilibrio es el precio al cual se igualan la oferta y la demanda. También se le llama «precio que vacía el mercado», porque no sobra ni falta producto.

Cantidad de equilibrio ()

El volumen de bienes que se intercambian a ese precio de equilibrio es la cantidad de equilibrio.

Punto de intersección

En una gráfica, el punto de intersección es el lugar donde la curva de demanda y la curva de oferta se cruzan.

Ejemplos

Un impuesto indirecto puede alterar el equilibrio de mercado.

Imaginemos un mercado de bebidas azucaradas en equilibrio. El gobierno decide introducir un impuesto de 0,20€ por unidad para reducir el consumo.

Desplazamiento de la oferta

Desde el punto de vista de los productores, el impuesto implica un aumento en los costos de producción.

La curva de la oferta se desplaza hacia la izquierda o hacia arriba. Por cada unidad producida, ahora los vendedores exigen un precio más alto para compensar la parte que deberá pagar al Estado.

El nuevo equilibrio

El precio de cada unidad vendida no sube exactamente los 20 céntimos del impuesto; el mercado busca un nuevo punto de equilibrio con las siguientes características:

  • El precio que pagan los consumidores (Pc) sube.
  • El precio que reciben los productores (Pp) baja.
  • La cantidad total intercambiada disminuye.

La diferencia entre lo que pagan los compradores y lo que reciben los vendedores es la cuña fiscal (el ingreso del Estado).

La incidencia fiscal

Quién vaya a sufrir más con los cambios, dependerá de la elasticidad de la demanda.

  • Si la demanda es inelástica (ej., tabaco o gasolina): Los consumidores no pueden dejar de comprar fácilmente; los productores trasladan casi todo el impuesto al precio final. Los consumidores acabarán pagando la mayor parte del aumento de precio.

  • Si la demanda es elástica (ej., una marca específica de galletas): Si el precio sube, la gente deja de comprar. Los productores no pueden subir mucho el precio o perderán todas las ventas, por lo que ellos mismos absorberán gran parte del impuesto, con lo cual verán reducido su margen de ganancia.

Categorías: Teoría