Descripción

El concepto fue definido originalmente por el polímata Michael Polanyi, quien lo resumió con una frase célebre: «Sabemos más de lo que podemos decir».

Según Polanyi, el conocimiento tácito es personal y depende del contexto, lo cual lleva a que sea difícil de formalizar y comunicar. Si esto se consigue, el conocimiento tácito puede llegar a transformarse en conocimiento explícito.3

Características

No es codificable

No podemos escribir un manual de instrucciones que convierta a un principiante en un experto de la noche a la mañana.

Basado en la experiencia

Se adquiere a través de la práctica repetida, el ensayo y error y la inmersión en un contexto específico.

Personal y contextual

Está ligado a la mente, al cuerpo y a las circunstancias de la persona que lo posee.

El modelo SECI

Los teóricos de la gestión del conocimiento Ikujiro Nonaka y Hirotaka Takeuchi explicaron que las empresas generan valor a partir de la transformación del conocimiento tácito en conocimiento explícito y viceversa. Este ciclo es la base sobre la que Nonaka y Takeuchi construyeron un modelo teórico que explica las dinámicas de conocimiento en las organizaciones, conocido como modelo SECI. El nombre es un acrónimo formado por las iniciales de las cuatro dimensiones del conocimiento: socialization (socialización), externalisation (exteriorización), combination (combinación) e internalisation (internalización).

Socialización (tácito a tácito)

Consiste en compartir experiencias mediante la observación y la convivencia. Por ejemplo, un aprendiz que observa a su maestro.

Exteriorización (tácito a explícito)

Se trata del intento de poner en palabras o metáforas la intuición previa para así crear un manual o concepto.

Combinación (explícito a explícito)

Es el proceso en que el nuevo manual se une con otros conocimientos ya existentes.

Interiorización (explícito a tácito)

Es el fenómeno que ocurre cuando un nuevo empleado lee el manual y, tras mucha práctica, el conocimiento se vuelve una «segunda naturaleza» (ya no necesita pensar en las instrucciones).

Ejemplos

El aprendizaje de un idioma es, quizás, el ejemplo más cotidiano y frustrante de la lucha entre lo explícito y lo tácito. Es la razón por la que alguien puede obtener un «A+» en un examen de gramática y, sin embargo, quedarse paralizado al intentar pedir un café en un país extranjero.

El conocimiento explícito: La gramática y el diccionario

El conocimiento explícito de un idioma es todo aquello que podemos estudiar en un libro, memorizar y sobre lo cual podemos ser examinadas de forma objetiva.

  • Reglas gramaticales: Por ejemplo, saber que en inglés el adjetivo va antes que el sustantivo o cómo se conjugan los verbos irregulares en francés.

  • Vocabulario: Gracias a la memorización de listas léxicas sabemos que «mesa» se dice «table«; es una asociación directa de datos.

  • Fonética teórica: Como parte del aprendizaje formal del idioma, en algún momento tendremos que leer la descripción de cómo poner la lengua para pronunciar la «r» francesa o la «th» inglesa.

El conocimiento explícito de reglas como la gramática o el vocabulario nos aporta el «mapa» del idioma.

El conocimiento tácito: La fluidez y el oído

Ahora estamos hablando del conocimiento que no reside en las reglas, sino en los músculos, en el oído y en la intuición social.

  • El «sentido» del idioma: Un hablante nativo sabe que una frase «suena mal» aunque no sepa explicar qué regla gramatical se está rompiendo; eso es conocimiento tácito puro.

  • La colocación natural: En todos los idiomas encontramos palabras que suelen ir juntas. Por ejemplo, en español decimos «gran importancia», pero no solemos decir «grande importancia», aunque no se trate de un error gramatical garrafal.

  • Pragmática y contexto: Es el conocimiento que nos ayuda a saber cuándo usar un registro formal o informal, captar el sarcasmo o entender las muletillas. Esto solo se adquiere viviendo el idioma.

  • Pronunciación automática: No pensar en la posición de la lengua, sino que el sonido salga de forma refleja mientras te concentras en el mensaje, no en la mecánica.

Estrategias de conversión (Modelo SECI aplicado)

Para que un idioma «cale», las escuelas modernas intentan mover el conocimiento entre estas dimensiones:

  1. Inmersión (socialización, tácito a tácito): Irse a vivir al país para absorber los sonidos y contextos de los nativos por pura convivencia, en lugar de solo estudiar las reglas.

  2. Mnemotecnias (exteriorización, tácito a explícito): Crear reglas personales o trucos para recordar una excepción habitual.

  3. Práctica masiva (interiorización, explícito a tácito): Repetir una estructura gramatical tantas veces que se acabe automatizando.

Imaginemos un equipo de respuesta ante incidentes tratando de detener un ciberataque en tiempo real. En un terreno como el de la ciberseguridad la diferencia entre lo explícito y lo tácito es, literalmente, lo que separa a un sistema vulnerable de uno protegido.

El conocimiento tácito

Aquí es donde entra el factor humano. Una analista sénior tiene un conocimiento que no está en los manuales de ciberseguridad:

  • Detección de anomalías sutiles: La experta mira un registro de tráfico de red y dice: «Hay algo que no me gusta en el patrón de estas peticiones». No hay una alerta encendida, pero su «olfato» (basado en años de ver tráfico normal) le dice que eso parece un atacante humano moviéndose lateralmente.

  • Pensar como el atacante: El conocimiento tácito permite a la experta predecir el siguiente movimiento del hacker. Mientras el manual explica cómo limpiar el virus, la experta intuye: «Si yo fuera ellos, habría dejado una puerta trasera en el servidor de impresión mientras hacían este ruido aquí».

  • Gestión de crisis bajo presión: En medio de un ataque, decidir qué servidor apagar (sacrificando el negocio para salvar los datos) es una decisión de juicio clínico que requiere una intuición que ningún manual puede dictar con exactitud.

El reto: La «caza de amenazas»

Aqui tenemos un buen ejemplo de integración del conocimiento.

  • Paso 1 (conocimiento explícito): La analista usa herramientas de búsqueda avanzada y scripts conocidos para filtrar datos.

  • Paso 2 (conocimiento tácito): La analista formula una hipótesis basada en su experiencia: «Sospecho que los atacantes están usando el protocolo de actualizaciones de Windows para ocultar su tráfico, porque es lo que yo haría si quisiera pasar desapercibida.»

En el ámbito educativo, la tensión entre lo explícito y lo tácito es lo que define la diferencia entre un «instructor» y un «maestro». Analicemos el caso de la formación de nuevos docentes y cómo se aplica esta distinción.

El conocimiento explícito: El currículo y la pedagogía

Cuando una persona estudia para ser docente, gran parte de su formación es conocimiento explícito. Es la base teórica que puede leerse en libros y evaluarse en exámenes:

  • Planificación didáctica: Incluye los objetivos de aprendizaje, las unidades temáticas y los criterios de evaluación; todo está escrito en el currículo oficial.

  • Teorías del aprendizaje: Es necesario conocer las etapas del desarrollo de Piaget o el constructivismo de Vygotsky. Son marcos teóricos claros y documentados.

  • Normativa escolar: Las leyes de educación, los protocolos de convivencia y las reglas administrativas del centro.

Todo este conocimiento explícito proporciona una estructura legal y científica para que la educación no sea arbitraria y tenga objetivos medibles.

El conocimiento tácito: el «ojo del maestro»

El conocimiento tácito es lo que un profesor novato no encuentra en sus libros de texto cuando entra por primera vez a un aula con 30 adolescentes.

  • La gestión del aula (el clima): Un profesor experto detecta el lenguaje corporal de sus alumnos. Sabe, por el nivel de ruido o el tipo de silencio, cuándo la clase está perdiendo el hilo o cuándo hay una tensión emocional entre dos estudiantes. Esto es puramente intuitivo.

  • La improvisación pedagógica: Si una explicación no funciona, el maestro experto cambia el ejemplo sobre la marcha usando una referencia cultural que sabe que sus alumnos entenderán. Esa conexión emocional y contextual no viene en el libro del profesor.

  • El andamiaje en tiempo real: Saber exactamente cuánta ayuda dar a un alumno específico: ni tanta que le impida pensar, ni tan poca que se frustre. Es un ajuste constante que nace de años de observación.

En la industria manufacturera, la distinción entre conocimiento explícito y conocimiento tácito es la base de lo que conocemos como calidad industrial y eficiencia operativa. Es el sector donde más se ha intentado robotizar el conocimiento humano.

Analicemos el caso de una planta de fabricación de componentes de precisión, como piezas para motores de aviación.

El conocimiento explícito: La ingeniería y el ERP

En una fábrica moderna, lo explícito es la ley. Todo debe estar documentado para garantizar la seguridad y la repetibilidad:

  • Planos CAD/CAM: Diseños digitales con tolerancias exactas (por ejemplo, una pieza que debe medir exactamente ).

  • Hojas de ruta (work instructions): Manuales paso a paso que dicen: «Paso 1: Colocar la pieza en el torno. Paso 2: Aplicar refrigerante. Paso 3: Girar a 500 RPM».

  • Sensores de control de calidad: Sistemas que miden automáticamente cada pieza y generan un gráfico de control estadístico de procesos (SPC).

El conocimiento explícito genera valor al permitir  que la producción sea masiva y predecible. Si la máquina está bien programada, la pieza número 1 y la número 10.000 deberían ser idénticas.

El conocimiento tácito: El «maestro industrial»

A pesar de la automatización, los operarios veteranos poseen un saber que las máquinas y los manuales aún no pueden replicar completamente:

  • Ajuste por vibración o sonido: Un operario experto puede pasar por delante de una máquina CNC y decir: «Esa fresa está empezando a desgastarse». No lo sabe por un indicador digital, sino por un cambio casi imperceptible en el tono del zumbido metálico.

  • El «sentido» del material: Al trabajar con metales o polímeros, el experto sabe cómo reacciona el material según la humedad o la temperatura ambiente del taller ese día, ajustando la presión de forma intuitiva, algo que no siempre está previsto en el manual estándar.

  • Resolución de averías (troubleshooting): Cuando una línea de producción se detiene por un error desconocido, el operario experimentado suele ir directamente a un cable o una válvula específica. Ese «ataque» directo al problema nace de haber visto fallar la máquina de mil formas distintas durante 20 años.

El problema: El desafío de la sucesión

El gran miedo de las fábricas es la jubilación de sus maestros. Cuando un experto se retira, se lleva consigo años de conocimiento tácito que no están en los manuales. La consecuencia puede ser una grave pérdida de eficiencia: tras la salida del veterano, las averías tardan más en repararse y el número de piezas defectuosas suele aumentar, aunque los manuales de instrucción sigan siendo los mismos.

La solución: Lean manufacturing y estandarización

Para combatir esto, la industria utiliza técnicas para convertir lo tácito en explícito, como lean manufacturing.

  1. Lecciones de Punto Único (LPU): Cuando un operario descubre un truco para que la máquina no falle, se le pide que lo dibuje o lo fotografíe en una ficha simple para que otros lo puedan ver (exteriorización del conocimiento).

  2. Mantenimiento Productivo Total (TPM): Se entrena a los operarios para que «sientan» y cuiden su máquina como si fuera propia, fomentando que desarrollen su propio conocimiento tácito sobre el estado del equipo.

  3. Gemba Walks: Los ingenieros (que cuentan con conocimiento explícito) bajan a la planta (donde reside el conocimiento tácito) para observar cómo se trabaja realmente y tratar de documentar las mejores prácticas informales.

Recursos adicionales

Bibliografía recomendada

Boisot, M. H. (1995). Information Space: A framework for learning in organizations, institutions and culture. Routledge.

Davenport, T. H., & Prusak, L. (1998). Working knowledge: how organizations manage what they know. Harvard Business School.

Nonaka, I., & Takeuchi, H. (1995). The Knowledge-creating company: how japanese companies create the dynamics of innovation. Oxford University.

Polanyi, M. (1962). Personal knowledge: Towards a Post-Critical Philosophy. Routledge and Kegan Paul.

  1. Polanyi, Michael (1958). Personal knowledge: Towards a Post-Critical Philosophy. Routledge.
  2. Polanyi, Michael (1958). Personal knowledge: Towards a Post-Critical Philosophy. Routledge.
  3. Polanyi, Michael (1958). Personal knowledge: Towards a Post-Critical Philosophy. Routledge.
Categorías: Teoría